Sin duda el sistema de frenos es uno de los más importantes en nuestro vehículo, ya que de este depende nuestra seguridad al volante, por eso debemos conocer muy bien este sistema y saber que va más allá de simplemente accionar un pedal, pues hay otras formas de frenar que harán que nuestro vehículo sea mucho más efectivo en este sentido y que las pastillas y los discos tengan una mayor vida útil.
Una de las formas de frenar sin sobrecargar los frenos es hacerlo con los cambios, esto también nos ayudará a consumir menos combustible y mantener las pastillas, los discos y el embrague en buen estado. Pero, ¿en qué consiste frenar con los cambios? Este tipo de frenado es muy útil cuando hay muchas pendientes y consiste en soltar el pie del acelerador para que nuestro vehículo reduzca la velocidad gradualmente y cambiar la relación entre el motor, la transmisión y las ruedas, para que la resistencia del vehículo sea mayor y por lo tanto disminuya la velocidad.
Primero debemos desacelerar, llevamos el cambio gradualmente a una posición más baja y el motor se amarrará un poco más disminuyendo su velocidad progresivamente. Es importante disminuir un poco la velocidad antes de bajar de posición el cambio, pues las revoluciones aumentarán inevitablemente, pero debemos cuidar que no excedan el límite porque esto podría ocasionar un daño a nuestro vehículo. Para esto también podemos accionar el pedal del freno, pero la idea es hacerlo moderadamente porque lo que buscamos es evitar recalentarlo o gastarlo en exceso.
Por otra parte, popularmente se cree que cuando se trata de una pendiente la mejor opción es bajar el vehículo en neutra, lo cuál es falso, pues así se puede perder fácilmente tracción y por lo tanto control sobre este, así que la neutra no es una buena opción cuando de pendientes se trata.
Además de esta forma de frenar, hay otras maneras de mantener los frenos en buen estado. Principalmente debemos llevarlo periódicamente a revisión para evaluar el estado de los discos, las pastas y el líquido de frenos. Tenemos que estar al día con esta revisión para evitar accidentes en la vía. Además, debemos tener presente el estado de nuestras llantas, pues un buen agarre también depende de la calidad de las mismas. Y algo que puede parecer obvio, pero es la forma más sencilla de cuidar nuestros frenos, es procurar utilizarlos con moderación, no frenar bruscamente y aplicar los consejos que mencionamos anteriormente, que si bien son de gran utilidad, requieren un poco de práctica, pero finalmente traen muchos beneficios para nuestro vehículo, y así ahorramos combustible y demás gastos relacionados con el sistema de frenos.

